Literatura de viajes que adopta el compromiso social de dar voz a los que no la tienen.

Una buena costumbre que tenía de pequeña era leer,  ese momento de tranquilidad que además disfrutas y  resulta provechoso tienes varios aspectos a tener en cuenta.

Aspectos que curiosamente vengo ahora analizar en mi intento de retomar las buenas costumbres y de aprovecharlo para relajarme de los días intensos.

Todos nos hemos vuelto más geek , las nuevas tecnologías son reinas y el libro electrónico se ofrece como complemento al libro de cabecera con su olor a nuevo, con su magia , que aún para muchos conserva.

No es sencillo ser un buen lector, construir ese pequeño universo de recursos literarios requiere de una inversión de tiempo y presupuesto, que en estos tiempos resulta a veces complicada por increíble que parezca.

Es por eso que intento mezclar la obligación con el ocio, debe ser por aquello del turismo, que no se libra de esta atractiva combinación, así que hoy mezclo en este post la obligación con el ocio de manos de la apasionante literatura de viajes.

Siendo de Granada hablar de literatura de viajes es una obligación , ya que esta ha sido de la mano del gran Washington Irving  pieza clave para el desarrollo turístico de la ciudad a la que día a día promociono como un destino turístico que  lejos estaban de imaginar cuando en aquellos tiempos el señor Washington Irving vino a la ciudad , disfrutó del enorme privilegio de alojarse en su Alhambra y  de ahí surge ” Cuentos de la Alhambra ” que es el gran culpable de que esta ciudad sea conocida y visitada por su gran emblema, la Alhambra.

Las tertulias de viajeros románticos tampoco pueden quedar fuera al hablar de literatura de viajes,  en esos tiempos en los que la red social era el barecito de la esquina donde se disfrutaban de amenas conversaciones filosóficas y literarias nadie podía imaginar que gracias a la literatura de viajes al romanticismo y a las ganas de una ciudad de ser conocida como destino turístico podemos hablar de Granada, la ciudad de la Alhambra, un reclamo turístico no solamente de Granada, de Andalucía, España y su marca turística también se enorgullecen de tenerla entre sus monumentos más visitados.

¡ Cuánto ha hecho y hará la buena literatura de viajes !  en tiempos donde el IVA y la situación económica maltratan al sector cultural vemos como hay personas que a pesar de esto no se paran , y no lo hacen porque simplemente tienen una labor que va más lejos que el llenar sus bolsillos de dinero y fama, tienen un compromiso social con los amantes de este género.

Vamos al grano, a hablar de uno de estos héroes escritores de literatura de viajes en tiempos revueltos, donde el viajar ,  la emigración se han convertido en un acto de rebeldía contra un mundo lleno de desigualdad, de valores y objetivos confusos que pide a gritos respeto, buenos gobernantes, pero sobretodo una información objetiva y contrastada por parte de los medios de comunicación.

Dentro de este pequeño resumen del actual marco social me traslado a la tarde de hoy , tarde en la que al salir de clase no he dudado en hacer caso una vez más a uno de esos amantes de la buena literatura, pero sobretodo de las personas que la llevan en la sangre y que tienen un claro mensaje de compromiso con la sociedad.

Por eso cuando el señor Jesús Lens comparte actividades culturales no puedo de vez en cuando parar y acudir a disfrutar de ellas.

Esta tarde tocaba una que a simple vista no hacen falta muchos motivos para acudir, se presentaba en Granada la novela de Antonio Lozano ” Me llamo Suleimán “.

Una de esas historias que simplemente leyendo un poco su argumento sabes que no te arrepentirás de conocer, lo que no  esperas es que en apenas una hora  el autor sea capaz de venderte lo imposible, de hacer lo complicado algo tan sencillo simplemente con una magistral dosis de inteligencia y empatía.

Y es que tenía tantos motivos para acudir a informarme más  sobre la historia del pequeño Suleimán que quise mejor plasmar mis dudas, pues un tema tan complejo como la emigración no es una labor fácil de explicar a los más jovencitos, a esos de la sociedad geek  que ya nacen con el móvil inteligente bajo el brazo y  sacan su palito ellos mismos para hacerse el selife del  ¡ Hola mundo !

A lo que iba , la historia del pequeño Suleimán que tanto me enganchó con la pequeña intro que me invitaba a su presentación me resulta  una joya lectora para servidora , lo que quería saber era como podemos hacer de ella una joya para los más pequeños ,  esos que tienen la suerte de vivir en una sociedad más justa , y les costará mucho entender porque el pequeño Suleimán quería ser ese emigrante que salvara a su familia .

Pues en menos de cinco minutos su autor ha logrado que no vea a Suleimán como ese pobre emigrante,  me ha enseñado que si quiero de verdad entender lo que de verdad significa el proceso de emigración debo verle como todo lo contrario, como una persona fuerte , sin miedo a nada , cuya generosidad le lleva a arriesgar su vida para en un futuro mejorar la de todos los suyos, en definitiva, que si hablo de Suleimán , cuando acabe de leer el libro que lo he empezado justo al llegar a casa, no os hablaré de un pobrecito muchacho emigrante africano, os hablaré de un héroe , aunque  al leer los tres primeros capítulos , creo que si me escucha no le gustará esa etiqueta , pero como a los más jóvenes les encantan las personas valientes y  esta historia habla de una persona valiente lo mismo no le molesta tanto que para ellos si sea un héroe.

No es sencillo tener unos buenos conocimientos de historia, pero Antonio me ha sabido hoy transmitir muy bien la importancia de la memoria histórica,  me ha invitado a desarrollar mi empatía con un sencillo y oportuno ejemplo, nuestra situación actual, yo misma estoy ahora  cruzando los dedos para poder emprender pronto un pequeño viaje que me permita ser también un poco heroína y lograr salir de mi ciudad a seguir creciendo y luchando por un futuro más bonito.

Actualmente en España el tema de la emigración ya no es cuestión de hacer alarde de memoria histórica, es algo que vemos día a día , amigos, familiares, están abandonando su país en busca de una vida mejor.

Una gran comparación que hace que esta novela enganche aún más y me resulte más sencilla de entender para no meter la pata en un tema de gran importancia y  que merece más sensibilidad y difusión en los medios y centros educativos.

Seguramente ahora lo veo así porque su autor tiene una conexión y compromiso tan sincero que no solamente le pone voz  y argumento al viaje del pequeño Suleimán, es la voz de muchos hombres y mujeres que quieren y merecen que conozcamos su viaje, sin oportunismo ni sensacionalismo.

Al hablar de literatura de viajes, es inevitable hablar de turismo , un sector , una actividad que irónicamente genera gran cantidad de ingresos y  nos hace más humanos , nos enriquece.

Al leer la historia del pequeño Suleimán , veremos como un viaje , situaciones , pueden poner en riesgo la salud, la dignidad de los derechos humanos.

África  representa para muchos el viaje soñado, para otros es ese lugar que queda muy lejos ,  que hasta ahora no había generado tanta expectación de no ser por el caso de que el grave virus del Ébola llegó a España.

Todos viendo las noticias diariamente con el miedo de que llegara una epidemia que procediera de allí ,  cuando lo que nos deberían contar y preocupar son historias como la de Suleimán que en esta novela se convierte en la voz de los que callan , sin duda si que es un héroe,  al menos al finalizar de leer su relato estoy segura de que se convertirá en mi héroe, en esa persona que alza la voz, y que me enseña su realidad para que la comprenda ,  para que sepa que hay muchos como él  y que  también los más pequeños deben conocerles , es un pequeño gran paso de concienciación social en estos tiempos tan inciertos, donde la desigualdad social  ya no es un novela ,  ya no está presente solamente en el continente africano, nos puedes tocar a todos,  por eso Atonio Lozano nos invita a leer su obra  y difundirla , así su mensaje llegará más lejos , y el mundo se dará cuenta de que no hay fronteras , más bien nos la crean para que nos sintamos parte de una sociedad de bienestar que lo celebra a costa de la tragedia de estas otras personas como Suleimán.

 El pequeño Suleimán empieza así su relato :

Me llamo Suleimán. No te preocupes si no lo recuerdas, si no recuerdas de que me conoces, aquí nadie me conoce. A menudo siento que soy invisible, pero no , no lo soy. Aunque a veces me gustaría serlo. Mucho. Por ejemplo cuando bajé del cayuco que me trajo hasta la playa y descubrí que muchos blancos me miraban asombrados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s